¡A dormir! como pasar una noche tranquila.

Comparte con tu familia y amigos
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Queridas familias, como bien sabemos el lograr que los niños se vayan a dormir pronto y que su sueño sea de calidad puede convertirse en una dura tarea cotidiana. Por distintos motivos (ganas de jugar, miedo a la oscuridad, llamadas la atención, etc.), a muchos pequeños les desagrada el momento de ir a la cama, con los consiguientes conflictos como llantos, rabietas, miedos, etc

Pero no por esto no debemos olvidar la importancia de un sueño adecuado para su desarrollo. Durante el sueño, el organismo de los niños desarrolla mayor cantidad de la hormona ‘Gh’ o hormona de crecimiento. Durante este periodo de tiempo, es cuando el bebé madura el sistema nervioso y regula el crecimiento de sus órganos; además, dormir bien está estrechamente relacionado con la capacidad de aprendizaje, memorización y concentración ya que mientras dormimos, las neuronas se comunican de forma especial creando conexiones que permiten consolidar la información adquirida durante el día.

Todo ello hace que resulte primordial garantizarles un descanso óptimo durante la infancia. ¿Pero cómo podemos ayudarles a conciliar un sueño de calidad? podemos empezar con los siguientes consejos:

  • Calcular las horas que debería dormir nuestro pequeño: El recién nacido duerme de 16 a 17 horas; a partir del año y hasta los 3 sus horas de sueño se van reduciendo y comenzarán adormir entre 10 y 13 horas al día.
  • Crear una rutina nocturna: como un baño templado, un biberón caliente y una nana o un cuento antes de apagar la luz que repetiremos diariamente.
  • Un clima apropiado: utilizar una luz tenue, tener a mano su mantita o chupete si lo utiliza, evitar sonidos fuertes, etc
  • Ser constantes con los horarios: debemos de intentar que las horas de acostarse y de levantarse sean las mismas para ayudarles a conseguir esta rutina.
  • No usar la cama como un castigo: si solamente utilizamos la habitación y la cama como un elemento de castigo es inevitable que asocie este lugar como algo negativo y lo evite al máximo posible.
  • No perder la calma: quizás sea más de una noche la que nos tengamos que levantar, pero debemos de ser optimistas y mantener la sensación de calma ante el niño para evitar mayor un mayor desvelo.
  • Actividad diaria: una jornada activa y poco sedentaria harán que nuestros pequeños descarguen su energía durante el día y estén más relajados a la hora de acostarse.
  • Evitar la sobrestimulación: antes de acortarse sería recomendable evitar los videojuegos o programas de televisión demasiado movidos ya que ayudan al niño a sobrexcitarse consiguiendo el efecto contrario al deseado. En este sentido,  también es importante prescindir de las bebidas con mucha azúcar, así como de la cafeína, después del mediodía.

Good night! 🙂

good night